¿Podemos reducir las pérdidas de alimentos en la agroindustria?

Este 29 de septiembre, Día Internacional de Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, reflexionamos sobre la importancia de esta problemática como de la creciente inseguridad alimentaria. Los agronegocios de la región creen que la reducción de sus pérdidas de alimentos es un tema relevante y ven oportunidades de recuperar alimentos que hoy se descartan.

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Primero a causa de la pandemia y luego a raíz de las consecuencias de la guerra de Rusia en Ucrania, la inseguridad alimentaria se acentuó en varios rincones del planeta, incluyendo la región de América Latina y el Caribe (ALC), donde creció del 32% de la población afectada en 2019 a más del 40% en 2021.

Una manera de contribuir a la seguridad alimentaria es incrementar la disponibilidad de alimentos, y allí es donde la reducción de pérdidas y desperdicios de alimentos tiene un rol importante. Esta problemática genera impacto global a nivel económico, social y ambiental. A escala mundial, se pierden alrededor del 14% de los alimentos producidos; en la región, el porcentaje asciende a 11%. Esto solo incluyendo las pérdidas de alimentos desde el campo a la fase de distribución minorista (sin incluir el desperdicio que ocurre en el comercio y los hogares). En esta entrada nos enfocamos en las pérdidas de la agroindustria. 

Pero ¿la generación de pérdidas de alimentos es una preocupación para los agronegocios de la región? ¿Es un área de oportunidad en la que BID Invest podría apoyar a sus clientes en el sector? Con estas preguntas iniciamos una investigación a fines de 2020, que incluyó a 100 empresas de 18 países, 8 sectores y todos los eslabones del sector productivo, desde la producción al procesamiento y la distribución mayorista.

Este nuevo estudio busca caracterizar la problemática de las pérdidas de alimentos en el sector de agronegocios en la región e identificar posibles soluciones para reducirlas, a partir del análisis de los desafíos, necesidades y oportunidades manifestadas por las empresas que fueron contactadas.

¿Qué encontramos?

  • Es un tema relevante para las empresas del sector. Por lo general, las empresas productoras de alimentos son conscientes del impacto económico y, en menor medida, del impacto social de las pérdidas. En su mayoría, las empresas definen las pérdidas de alimentos como relevantes para el negocio: el 67% tiene una política específica de reducción de pérdidas de alimentos, realiza acciones para abordar la problemática o identificó soluciones que no logró implementar por falta de financiamiento. Sólo el 13% de las empresas define a las pérdidas de alimentos como irrelevantes para su negocio; la mayoría son pequeñas e indicaron que no miden las pérdidas generadas en su proceso productivo.

 

  • Las causas del problema son múltiples. Entre las principales causas señaladas por las empresas sobresalen los aspectos climatológicos, las plagas, la infraestructura de almacenamiento, las deficiencias de la maquinaria, las ineficiencias en el transporte y los estándares de calidad de los compradores (ésta última es especialmente relevante para las empresas agroexportadoras).

 

  • Cuanto más grande es la empresa, mejores son sus sistemas de medición. La mayoría de las empresas adopta prácticas de medición y logra describirlas. Sin embargo, la medición sistemática de las pérdidas y la implementación frecuente de prácticas de reducción parecen estar relacionadas con el tamaño de las empresas: a mayor tamaño de la empresa, mayor es la profesionalización y tecnificación de las operaciones; y, por lo tanto, menores sus pérdidas y más frecuente la medición. Los testimonios recogidos destacaron la dificultad que genera la ausencia de prácticas y herramientas de medición sistematizadas, especialmente en los eslabones iniciales de la cadena agroalimentaria: mientras que 7 de cada 10 empresas miden pérdidas en la actividad industrial, 5 de cada 10 lo hacen en la producción primaria.

 

  • Hay oportunidad de rescatar los alimentos que ahora se descartan. Casi un tercio de las empresas (31%) reconoce que descarta los alimentos con estándares de calidad inferiores al exigido por los clientes. Sin embargo, en la mayoría de los casos se complementa con otras acciones como ventas con descuento para el consumo humano (28%), la reutilización en sus propios procesos (25%) o venta para procesos de terceros (16%).

 

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  • Algunas empresas están buscando e implementando soluciones. Más de la mitad de las empresas afirmó haber evaluado invertir en proyectos de reducción de pérdidas o contar con ideas para reducirlas. Las empresas también enfatizan que les faltan herramientas de gestión integradas al negocio que permitan un mejor manejo de las pérdidas. Entre las soluciones mencionadas por las empresas (algunas ya adoptadas, otras en proceso de adopción) se destacan: la integración vertical, el desarrollo de nuevas variedades o de procesos para alargar la vida útil, la mejora en los envases, el aprovechamiento de subproductos y la adopción de mejoras tecnológicas, especialmente aplicadas al proceso de siembra, cosecha y almacenamiento.

Hay una gran oportunidad de apoyar a las empresas del sector agroindustrial a reducir las pérdidas de alimentos en el proceso productivo. De nuestra parte, y complementando los esfuerzos del Grupo BID a través de la plataforma #SinDesperdicio, estamos apoyando al sector privado a través de instrumentos de financiamiento y asistencia técnica que se adaptan a las necesidades de las empresas, además de generación de conocimiento. Por ejemplo, el diseño de instrumentos financieros vinculados con indicadores clave de desempeño de sostenibilidad que incluyan la reducción de pérdidas de alimentos o el desarrollo de metodologías que permitan la transformación de la reducción de pérdidas de alimentos en emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) evitadas para así contribuir con las estrategias corporativas de descarbonización.

Nuestro objetivo y el de nuestros clientes en el sector de agronegocios debe ser la reducción de la inseguridad alimentaria, y la generación de menores pérdidas de alimentos en el proceso productivo tiene un rol clave al contribuir a una mayor disponibilidad de alimentos consumibles.  

Para más detalles, vean el estudio completo, Pérdidas de alimentos en el sector de agronegocios: La mirada de las empresas en América Latina y el Caribe, que forma parte de la serie Desarrollo a través del sector privado de BID Invest, y el resumen DEBrief.

 

Autores

Romina Ordoñez

Romina es Especialista Senior en Desarrollo Rural del BID, a cargo del desarrollo e implementación del programa de la División de Desarrollo Rural,

Guillermo Foscarini

Guillermo lidera el equipo de agronegocios en BID Invest. Se incorporó a la institución en 2019, y tiene como responsabilidad la estrategia, el pla

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