Pasar al contenido principal

Lo que América Latina y el Caribe puede aprender de Silicon Valley

En 1984, Steve Jobs lanzaba el primer Mac al mercado. En ese mismo año se estrenaba la película de culto “La Venganza de los Nerds”. En aquel entonces, la computadora y los nerds iban de la mano. Durante mi adolescencia, la impresión de lo que parecía estar aconteciendo en Silicon Valley: poco “cool”.

Lo que América Latina y el Caribe puede aprender de Silicon Valley

En las últimas décadas, el área que se extiende hacia el sur de San Francisco se ha convertido en el polo indiscutido de innovación a nivel mundial. Muchos países han intentado replicar su propio Silicon Valley, pero para la mayoría es aún un objetivo esquivo. Silicon Valley es un ecosistema único, gracias a la aglomeración de las principales compañías tecnológicas, universidades cercanamente ligadas al rubro, laboratorios de innovación y una muy extensa industria de capital privado.

Pero quizás lo que realmente hace único a este valle es su cultura emprendedora. Se toma riesgo, se aprende de los fracasos y se piensa en grande: en crecer 10x y no 10%. En su reciente carta anual a los accionistas de Amazon, Jeff Bezos resalta la importancia de tener una obsesiva orientación al cliente. Comenta cómo el aprendizaje de las máquinas y la inteligencia artificial impacta a casi todas las áreas de su compañía. Y por sobre todo, resalta el enorme riesgo de convertirse en irrelevantes, si quedan atrapados en procesos internos, si no toman decisiones rápidas, y si no se adaptan a las grandes tendencias. En resumen, es un manifiesto a la cultura de Silicon Valley, a una visión exponencial del futuro.

La receta de Silicon Valley: Nuevos modelos de negocios

En junio de este año, para el primer viaje conjunto de los directores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el personal de BID Invest (conocido anteriormente como Corporación Interamericana de Inversiones), visitamos Silicon Valley durante tres días. La agenda fue intensa e incluyó a varias de las empresas más emblemáticas del rubro tecnológico, incubadoras, aceleradoras, fondos de capital de riesgo y “think tanks”. Algunas de las tecnologías más mencionadas fueron el Internet de las Cosas, la inteligencia artificial, el Blockchain, la robótica, la impresión 3D, la realidad virtual y la realidad aumentada.

No obstante, más allá de sus inventos, Silicon Valley es famosa por popularizar nuevos modelos de negocio. En muchos casos, dichos modelos han cambiado paradigmas completos, como la “Uberización” de la economía y el “crowdfunding”.

En definitiva, Silicon Valley es la ventana desde la cual se vislumbran los cambios que impactarán a casi todas las áreas de nuestras vidas, desde nuestro trabajo, hogar, ciudades, y transporte, hasta nuestras finanzas, salud, educación y entretenimiento. El costo de procesamiento computacional continúa cayendo, por lo cual deberíamos esperar cambios disruptivos en cada industria expuesta a la tecnología.  Es decir, ¡en casi todas las industrias!

La clave de Silicon Valley para Latinoamérica y el Caribe

Ya de regreso, nos surgen muchas preguntas con respecto a Latinoamérica y el rol que juega su banca de desarrollo: ¿Cuáles son los principales desafíos de desarrollo que surgen de dichos cambios tecnológicos? ¿Cómo nos preparamos para amortiguar el inminente impacto que sufrirán los más vulnerables? ¿Qué tipo de conocimiento debemos generar y cómo lo difundimos? ¿Cómo lograr que las regulaciones y leyes (que por su naturaleza avanzan más lento que la tecnología) favorezcan la innovación, eficiencia e inclusión? ¿Cómo podemos profundizar el apoyo al emprendedor latinoamericano?

En la industria TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) es clave apoyar, desde el lado público y privado, las inversiones en banda ancha de una región que consistentemente ha sub-invertido en infraestructura. La banda ancha móvil es el gran facilitador del ecosistema tecnológico y el gran democratizador del siglo XXI. Las redes deben ser ubicuas y los costos asequibles. Se debe fomentar la competencia y el emprendimiento, así como prevenir la concentración de mercado.

Durante 2017, BID Invest ha contribuido a esta causa con préstamos a Telecom Personal en Argentina y a Tigo en Paraguay. Aun así, la banca de desarrollo debe tomar una actitud más ambiciosa. En un mundo que está acelerando a gran velocidad, la banca debe conducir mirando hacia adelante, no hacia el retrovisor. Las recetas del pasado no funcionan cuando estamos frente a cambios de paradigmas.

La cantidad de datos que circulan en internet se duplican cada año y medio. En la actualidad, se genera más contenido e información por día, que lo que se generaba en siglos enteros durante la era pre-digital. Mediante el teléfono fijo, tardamos 100 años en conectar casi todos los hogares. Con los celulares, conectamos a casi todas las personas en menos de 20 años. Y ahora, Dell, IDC y otros esperan que para 2020 haya entre 30 mil millones y 50 mil millones de objetos conectados a internet, a su vez contribuyendo a retroalimentar el aprendizaje de máquinas y la inteligencia artificial.

Mucho ha cambiado desde aquel estreno de “La Venganza de los Nerds”. En Silicon Valley, los nerds son cool: trabajan de jeans y zapatillas, se desplazan en patinetas y bicicletas de colores, se relajan en “pufs” y les ofrecen comida gratis, 24/7. En muchos casos, sus cuentas bancarias gozan de muchísimos ceros, lo cual no sorprende, ya que las cinco compañías de mayor capitalización bursátil del mundo son Apple, Alphabet, Microsoft, Amazon y Facebook.  Efectivamente, ¡los nerds se vengaron!

 

Escrito por

Guillermo Mulville

Guillermo lidera el equipo de Telecomunicaciones, Medios y Tecnología (TMT) de BID Invest, adonde ingresó en 2016. Es responsable del desarrollo de estrategias, planes de negocios, gestión de clientes y estructuración de transacciones del sector en América Latina y el Caribe. Antes de ingresar al Grupo BID, trabajó por más de nueve años en la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés) como Jefe del sector de TMT para América Latina y el Caribe. Previamente, trabajó doce años en ABN AMRO Bank y dos años en Enron International como Gerente de Finanzas Globales. Asimismo, fue miembro de juntas directivas de compañías panafricanas y panamericanas de banda ancha y distribución e infraestructura de torres celulares, con portafolio en diversos países de América Latina y el Caribe. Guillermo tiene una maestría en Finanzas de la Universidad del Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina (CEMA) y una licenciatura en Administración de Empresas de la Universidad de San Andrés (Argentina).

Development Impact

Posts Relacionados

  • A person stands in a small workshop or warehouse, holding a tablet, with shelves behind them stacked neatly with colorful spools of yarn or thread, suggesting a textile or craft production setting.
    Seis factores que impulsan el crecimiento empresarial en Colombia

    El capital inicial es ampliamente reconocido como un factor que impulsa el crecimiento empresarial. Pero en Colombia, ¿cuánto capital se necesita para que las empresas crezcan y escalen?

  • Una mujer está de pie al aire libre sosteniendo una bandeja con plántulas verdes jóvenes, rodeada de hileras de plantas en un vivero o entorno agrícola, con árboles y luz solar al fondo.
    Semana de la Sostenibilidad 2026: transformando compromisos en inversiones financiables

    Una plataforma reconocida a nivel mundial que conecta a inversionistas con proyectos de alto impacto en América Latina y el Caribe. Regístrate para la Semana de la Sostenibilidad y participa de forma virtual del 26 al 28 de mayo.

  • Participantes del programa Mi Ruta en Miches, República Dominicana.
    Mi Ruta: preparación profesional para mujeres jóvenes en Miches

    En Miches, República Dominicana, el programa Mi Ruta capacita a mujeres jóvenes en habilidades prácticas y les ofrece mentoría para potenciar su desarrollo profesional y facilitar su ingreso al mercado laboral.