El aumento del financiamiento verde exige más y mejores informes de impacto

Para abordar el cambio climático en la región, las instituciones financieras deben asumir un rol más activo al canalizar capital hacia las inversiones verdes, incluida la transición verde. También deben aumentar la capacidad de medición de impacto y reporte para evitar el "greenwashing" (ecoblanqueo).

banner

En América Latina y el Caribe (ALC) se encuentran algunos de los países más afectados por el cambio climático: de los 20 países con mayores pérdidas relacionadas con el clima como porcentaje del PIB, 9 son de ALC.

A nivel mundial, el volumen de financiamiento requerido para ayudar a mitigar y adaptarse a los efectos del cambio climático es inmenso: para alcanzar los objetivos climáticos acordados internacionalmente para 2030, el financiamiento climático anual debe aumentar alrededor de un 590%. Sin embargo, en la actualidad, sólo el 49% de los bancos de América Latina ofrecen productos y servicios verdes, muy por debajo de la media del 95% de los bancos internacionales.

Para hacer frente a este desafío, las instituciones financieras (IF) deben asumir un rol más activo en lo que respecta a canalizar flujos de capital hacia las inversiones verdes, incluida la transición verde. El interés comercial para operar en este espacio es claro, desde la creación de nuevas oportunidades de negocios y la reducción de la exposición a los riesgos del cambio climático y la transición climática, hasta el fortalecimiento reputacional y diferenciación de marca.

Medir el impacto de las carteras verdes para obtener una ventaja competitiva

Más allá del financiamiento de proyectos verdes, las IFs que van más allá para medir de manera creíble el impacto de sus carteras verdes (por ejemplo, las emisiones de gases de efecto invernadero evitadas, los ahorros de agua y energía, y el avance hacia la consecución de objetivos basados en la ciencia) pueden obtener una ventaja competitiva.

Por ejemplo, al medir rigurosamente el impacto de sus actividades de financiamiento verde, se puede demostrar cómo la IF está contribuyendo a las iniciativas globales clave, como el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático, además de que esto sirve como un primer paso hacia la consecución de objetivos más ambiciosos, como el de emisiones netas cero. También puede contribuir a atraer a la creciente base de inversionistas globales que buscan datos confiables y comparables sobre las oportunidades de inversión sostenible.

Los bonos verdes o sostenibles, que ofrecen financiamiento a proyectos que respetan el medio ambiente, constituyen unas de las inversiones sostenibles más transparentes. Esto se debe a que cuentan con una rigurosa estructura de uso de fondos y prácticas transparentes de información, que deben seguir las normas de Asociación Internacional de Mercado de Capitales (ICMA por sus siglas en inglés). Del mismo modo, la Plataforma de Transparencia de Bonos Verdes del BID tiene como objetivo fomentar la transparencia en el mercado de bonos verdes de ALC mediante el intercambio de información sobre el uso de fondos y el desempeño ambiental de determinados bonos.

graph

En la escena mundial, ha habido varias iniciativas recientes por parte de reguladores y otras organizaciones que pretenden estandarizar la medición del impacto de las inversiones verdes. Por ejemplo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) han publicado recientemente Estándares de Impacto para el Financiamiento del Desarrollo Sostenible.

La Asociación para la Contabilidad Financiera del Carbono desarrolló el Estándar global de contabilidad e informes de GEI para la industria financiera y la Organización Internacional de Normalización, a través de su norma ISO 14020, ofrece una serie de referencias internacionales reconocidas mundialmente con las que las empresas pueden preparar su etiquetado ambiental. Asimismo, BID Invest apoya diversas iniciativas para promover las mejores prácticas y políticas internacionales sobre préstamos verdes en países como Paraguay, El Salvador y Guatemala.   

Sin embargo, los informes sobre el impacto del financiamiento verde son poco comunes en ALC, a menudo porque las IFs carecen de la capacidad para elaborarlos. Para ello se requiere la segmentación adecuada de la cartera de proyectos verdes, herramientas apropiadas para sistematizar la información y la capacidad técnica para calcular los beneficios de dichos proyectos.

Por eso, apoyar a las IFs de la región para que aumenten su capacidad de reportes de impacto es fundamental para crear una cultura de rendición de cuentas y promover aún más las inversiones verdes.

Crear capacidad para la elaboración de informes entre las IF

BID Invest se está asociando con una serie de IFs para crear planes a medida que las ayuden a aumentar su capacidad para prestar mejores servicios al segmento verde, medir el impacto de tales actividades, y capitalizar las oportunidades en los mercados primarios y secundarios.

Por ejemplo, BID Invest prestó servicios de asesoría a bancos en Costa Rica y El Salvador para preparar la primera emisión de bonos sostenibles en ambos países. A veces el apoyo de BID Invest evoluciona con el tiempo junto con el cliente. Por ejemplo, con una cooperativa de crédito en Brasil, BID Invest primero ayudó al cliente a desarrollar una estrategia de sostenibilidad y las capacidades de monitorear los impactos de su cartera verde. En una operación posterior, BID Invest lo ayudó a desarrollar un Marco de Bonos Verdes, que fue validado a través de una opinión de segunda parte, y compró toda la emisión. Desde entonces, el cliente ha emitido bonos financieros sostenibles en el mercado, los cuales incluyen categorías verdes y sociales.

Otras IFs aspiran a alcanzar el objetivo de emisiones netas cero y, para ello, necesitan ayuda. BID Invest está trabajando con un banco en Ecuador para elaborar un plan estratégico, que incluye la identificación de las capacidades del personal, las tecnologías, los productos y servicios nuevos, y el financiamiento necesarios para alcanzar este objetivo ambicioso, así como apoyo para medir el avance hacia la descarbonización.

El cambio climático representa uno de los mayores desafíos de nuestra generación. Las IFs tienen el potencial de canalizar los flujos de capital hacia las inversiones verdes de manera significativa, y cuentan con un caso de negocios sólido para hacerlo. Para que esto suceda, es preciso mejorar las capacidades de las IFs en materia de financiamiento verde y medición del impacto, así como apoyarlas financieramente.

 

Autores

Samantha Todd

Samantha es oficial de efectividad en el desarrollo de BID Invest. Forma parte de un equipo que trabaja en el Marco de Efectividad en el Desarrollo

Galia Rabchinsky

Galia Rabchinsky es Oficial de Efectividad en el Desarrollo de la División de Efectividad en el Desarrollo de BID Invest. Trabaja principalmente con i

Luis Alejandro Mejía

Luis Alejandro Mejía es Oficial Líder de Inversiones en BID Invest, donde lidera las operaciones de Servicios de Asesoría en la Región de Centroamé

Development Impact

Posts Relacionados

  • banner
    La inclusión del colectivo LGBTQ+ es una cuestión de eficiencia corporativa

    Las compañías que no tienen en cuenta las preocupaciones y derechos del colectivo LGBTQ+ están voluntariamente renunciando a expandir su negocio y obviando el reclutamiento de talento en un colectivo que incluye a algunas de las personas más preparadas de la región.

  • banner
    Volviendo a la oficina sin volver a la discriminación del pasado

    El teletrabajo masivo ha resultado positivo para muchos empleados de grupos minoritarios que sienten un menor esfuerzo emocional al trabajar fuera de la oficina. Las empresas que buscan evitar renuncias masivas deben asegurarse de extinguir viejos, y a menudo sutiles, patrones de discriminación.

  • banner
    Mundo BID: Inflación, volver a la escuela tras la pandemia, transporte digitalizado

    Les presentamos tres entradas seleccionadas de blogs del Grupo BID, sobre el contexto de la inflación, el retorno a la escuela tras la pandemia y la digitalización del transporte en América Latina y el Caribe.