Los riesgos ASG y climáticos en finanzas: oportunidades para los sectores público y privado

El sector financiero debe identificar las oportunidades de hacer contribuciones a la sociedad en la que operan y crear estrategias y modelos de negocios que consideren tanto los riesgos como los beneficios, pero también el impacto en su sentido más amplio.

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El sector financiero tiene un rol único en la asignación de recursos escasos en cada rincón de la economía. Desde esa perspectiva, también podría actuar como catalizador de la sostenibilidad y la inclusión. Un gran número de actores del sector consideran que contar con un enfoque sostenible resulta clave para su futuro, aunque no saben cuál es la mejor manera de ser “sostenibles”.

Por otra parte, los reguladores se están acercando a propuestas normativas que generarán incentivos para que las instituciones financieras puedan divulgar los riesgos ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) y climáticos de las empresas y el sector financiero de manera adecuada. 

Para el sector financiero resulta fundamental contar con un rol más proactivo en materia de sostenibilidad que el que ha tenido en el pasado. Durante un período demasiado prolongado dominó la idea de no causar daños. No obstante, esta idea carece de validez en la actualidad considerando el alcance de los problemas a los que nos enfrentamos en relación con los riesgos ASG que surgen de un sinnúmero de factores (cambio climático, desertificación, migraciones masivas, guerras) y las oportunidades que surgen, incluido el rápido crecimiento de las inversiones impulsadas por la sostenibilidad.

Hasta este punto, el sector financiero debe identificar las oportunidades para realizar su contribución a la sociedad y crear estrategias y modelos de negocios que consideran los riesgos, beneficios y el impacto ASG en el sentido más amplio. Cuando hablamos de impacto nos referimos a lograr que la sostenibilidad pase de no dañar a poder hacer. Las acciones concretas que realice el sector financiero pueden mitigar los riesgos ASG en su sentido más amplio. Analicemos algunos ejemplos de los aspectos sociales y ambientales de las cuestiones ASG.

Por ejemplo, pensemos en el caso del impacto de género, un factor social que aparece con frecuencia (la “S” de ASG). Todos estamos al tanto de que en América Latina y el Caribe (ALC) y el resto del mundo todavía existe discriminación de género. Una muy buena forma de crear impacto positivo es a través de los programas implementados por los bancos para darles soporte a las empresas de mujeres. Los ejemplos de instituciones financieras que ofrecen estos productos son más comunes. Algunos de ellos son BHD León, banco dominicano que cuenta con el programa Mujer Mujer, y BAC, Banco de América Central que creó su programa Mujer Acelera.

Las emisiones netas cero constituyen otro ejemplo de cómo pueden generar impacto los bancos. Estas acciones se relacionan con la “A” de ASG. A medida que nos alejamos de la idea básica de intentar guardar recursos y reutilizar los materiales, los bancos privados están trabajando activamente para lograr emisiones netas cero. Además, muchos bancos de la región firmaron acuerdos internacionales que demuestran que la banca con emisiones netas cero hoy es una realidad. Por ejemplo, el banco colombiano Bancolombia, uno de los más grandes del país, es pionero en esta cuestión: firma acuerdos, revela sus riesgos ambientales y toma acciones concretas para alcanzar las emisiones netas cero. La divulgación es una cuestión pertinente que ata al sector financiero y los reguladores, y así crea una encrucijada que reúne a los sectores público y privado. 

Los reguladores y otros organismos generadores de normas de todo el mundo se mueven con rapidez. Hace muy poco, en marzo de 2022, las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) a través de su International Sustainability Standards Board (establecida en la COP26) lanzaron una consulta de dos propuestas que crean una línea de base completa de revelaciones sobre sostenibilidad para todo el mundo.

Una de estas normas se centra en los requisitos generales de revelación sobre sostenibilidad, mientras que la otra se centra en los requisitos relacionados con las revelaciones en materia climática. Estas normas están de acuerdo con el trabajo de la Climate Disclosure Standards Board, la International Accounting Standards Board, la Value Reporting Foundation (responsable de las normas de la SASB), el Grupo de Trabajo para la Divulgación Financiera relacionada con el Clima (GTDFC, TCFD por sus siglas en inglés) y el Foro Económico Mundial.

Las normas propuestas constituyen un esfuerzo histórico de creación de información objetiva, significativa, confiable y cuantificable sobre los factores ambientales, sociales, de gobernanza y climáticos del sector de los servicios financieros. Para poder hacer frente a semejante desafío, la ISSB solicita la colaboración internacional (autoridades financieras y reguladores locales y, por supuesto, el sector financiero) para desarrollar una línea de base mundial que ayude a alcanzar un sistema de información homogénea sobre las cuestiones ASG. El trabajo de los reguladores se realiza en colaboración con el sector privado, demostrando la necesidad de crear impacto. La presentación de información es pertinente para la industria financiera, ya que es la única forma de garantizar que inversores e instituciones financieras puedan asignar recursos de forma sostenible, responsable y eficiente.

Los reguladores de la región también trabajan para consolidar políticas públicas específicas que hagan que los sectores financieros sean más sostenibles y verdes. Colombia, por ejemplo, creó recientemente una taxonomía verde para clasificar los activos y actividades económicas que pudieran contribuir a alcanzar los objetivos y acuerdos establecidos por el país. Esta medida fue la última de una serie de políticas, incluida la adopción de criterios y revelaciones ASG, y un marco de trabajo para la emisión de instrumentos financieros sostenibles que finalizó con la emisión de un bono soberano sostenible.

Otro ejemplo concreto es el de Chile, que estableció una mesa redonda sobre sostenibilidad con el fin de implementar una hoja de ruta para el financiamiento climático. El país también emitió una reglamentación sobre revelación ASG, que está bastante alineada con las normas de la SASB y, recientemente, emitió el primer bono mundial ligado a la sostenibilidad. Igual que en el caso de Colombia y Chile, muchos otros países abrazan la oportunidad ASG mediante la emisión de bonos azules en el Caribe y reglamentaciones en Brasil, Honduras o Paraguay. Muchos de estos esfuerzos contaron con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo.

Recientemente, le brindamos nuestro apoyo a un grupo de estudiantes de la Universidad de Columbia en la realización de un proyecto de fin de carrera denominado "Lineamientos de finanzas sostenibles: revelaciones y reglamentaciones en la región de ALC". El documento compara las brechas regulatorias de revelación en Brasil, Chile y Colombia respecto de las normas de la Autoridad Bancaria Europea.

En el futuro cercano, el BID y BID Invest, junto con la Global Reporting Initiative, prepararán un documento con las guías de revelación para los mercados de capitales. Sobre la base de datos de inversores, emisores y reguladores, el documento analiza las percepciones de estos actores e incluye análisis y recomendaciones sobre las brechas regulatorias para los sectores tanto público como privado. 

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Aunque la carga regulatoria podría parecer agotadora, las políticas públicas sientan las bases para fomentar y aumentar la sostenibilidad. En BID Invest les damos soporte a nuestros clientes mediante una propuesta de valor integral que los ayuda con productos financieros y asesoramiento, además de acompañarlos en su “viaje a la sostenibilidad” para crear impacto. Los estamos ayudando a hacer lo correcto: prepararse adecuadamente para la revelación y las reglamentaciones, sin dejar de aprovechar las oportunidades.

Sabemos que la mayoría de las instituciones financieras de la región ya están actuando proactivamente con el fin de crear revelaciones y aprovechar la importante oportunidad que presenta la sostenibilidad. La transición para todos nosotros será más fácil si contamos con reglas claras que ayuden a terminar con el concepto de no hacer daño y trabajar más en lo que podemos hacer en la región. A fin de cuentas, tanto el sector privado como el público están remando en el mismo río hacia una meta idéntica.

Esta entrada de nuestro blog la publicamos a propósito de la Semana de la Sostenibilidad 2022 de BID Invest, a celebrarse entre el 28 de junio y el 1° de julio en la ciudad de Miami. Conozca aquí cómo registrarse para participar, ya sea presencialmente o de manera virtual.

 

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Autores

Marisela Alvarenga

Marisela es jefa de división de Intermediarios Financieros de BID Invest, a donde ingresó en 2008. Es responsable de liderar la estrategia de negocios

Diego Herrera

Development Impact

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