Innovación coreana para transformar los agronegocios en América Latina y el Caribe
Reimaginando la colaboración digital en agronegocios
La agricultura en Corea no podría ser más desafiante: la tierra cultivable es limitada, el clima es severo e impredecible y la población rural está envejeciendo. Estas condiciones impulsaron al país a adoptar la agricultura inteligente y transformar su sector agroindustrial. Hoy, el rendimiento de cereales por hectárea alcanza los 6.615 kg, casi el doble del promedio mundial, lo que abre oportunidades de aprendizaje y colaboración con América Latina y el Caribe (ALC).
Por este motivo, el Programa de Inmersión Tecnológica de BID Invest, apoyado por Corea, está ayudando a líderes agroindustriales de la región a conectarse con los principales innovadores coreanos y conocer de primera mano la experiencia del país en la adopción de tecnologías de agricultura inteligente. Corea proyecta aumentar la adopción de estas tecnologías del 16% en 2024 al 35% en 2030.
Corea ha logrado esta transformación integrando soluciones digitales avanzadas, como la inteligencia artificial (IA), el internet de las cosas (IoT), los drones y la automatización robótica, en sus operaciones agrícolas. Estas innovaciones generan productos agroalimentarios con mayor valor agregado, establecen nuevos estándares de innovación, productividad y eficiencia, y fortalecen a los actores locales, al tiempo que impulsan su competitividad global, incluso cuando la superficie arable de Corea cayó por debajo del 15% en 2023.
Puentes de innovación con Corea
BID Invest, el Ministerio de Economía y Finanzas de Corea (MOEF) y el Instituto de Desarrollo de Corea (KDI) organizaron el Programa de Inmersión Tecnológica en Corea (KTIP) 2025, que reunió a 10 empresas agroindustriales de siete países de América Latina y el Caribe, junto con 45 contrapartes coreanas.
Entre las principales compañías de innovación de Corea se destacan LG CNS, Hyundai Motor, CJ Logistics, Pulmuone, Harim y Namyang Dairy Product, además de instituciones clave como la Federación de Empresas de Mediano Tamaño de Corea (FOMEK), el Instituto de Desarrollo de Corea (KDI) y la Red Global de Innovación Digital (GDIN).
Durante cuatro días en octubre de 2025 en Seúl, los participantes asistieron a conferencias especializadas, visitas a empresas con soluciones de última generación y más de 80 reuniones de negocio, centradas en cinco áreas estratégicas:

El programa identificó 55 oportunidades de negocio potenciales. Esto marca un avance significativo respecto a la edición de KTIP 2023 y profundiza en el enfoque de la transformación digital del sector agrícola. Este cambio refleja el creciente consenso sobre la necesidad de adoptar tecnologías innovadoras para mejorar la competitividad y avanzar hacia la sostenibilidad en la agroindustria de ALC.
De un evento a una plataforma sostenible sostenible
El programa ya es un referente en la cooperación interregional porque mantiene una colaboración tecnológica y empresarial continua entre ALC y Corea y cuenta con el rol fundamental de BID Invest para sostener este impulso.
El programa funciona como una plataforma de largo plazo para la innovación, no como un evento aislado. Impulsa la modernización tecnológica y la transformación del sector agroindustrial como prioridades compartidas.
Para convertir este impulso en impacto tangible, BID Invest está sentando las bases para una colaboración sostenida y resultados escalables mediante tres acciones estratégicas:

Estas acciones no solo aceleran la transformación digital del agronegocio, sino que también refuerzan la competitividad, la sostenibilidad y la innovación en todos los sectores prioritarios en los que opera BID Invest, promoviendo un crecimiento inclusivo y un impacto duradero para la región.
Una visión compartida para el futuro
La transformación digital del agro impulsa hoy la competitividad y la sostenibilidad. Al unir las soluciones tecnológicas avanzadas de Corea con el potencial agrícola de ALC, esta alianza acelera la agricultura inteligente, fortalece las cadenas de valor resilientes, garantiza la sostenibilidad verificable y promueve un crecimiento inclusivo. Esta aventura apenas comienza y las oportunidades que se abren son inmensas.
Con la combinación adecuada de tecnología, financiamiento y alianzas estratégicas, la agroindustria de América Latina y el Caribe puede avanzar hacia un futuro en el que las decisiones basadas en datos, la automatización y los estándares de sostenibilidad no sean opcionales, sino esenciales para el éxito. Esto es más que una colaboración: es un plan para la transformación regional.
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